CONFERENCIA INTERNACIONAL 2017: “MARGINALIDAD URBANA Y EFECTOS INSTITUCIONALES”

Independiente de su nivel de desarrollo, la gran mayoría de las ciudades del mundo ha crecido con áreas donde la concentración de la pobreza material se combina con procesos de abandono institucional, marginalización económica, discriminación racial o étnica y estigmatización. El avance de la neoliberalización, y la consecuente proliferación de una variedad de desigualdades materiales y simbólicas, han movido la idea de la Marginalidad Urbana más allá de las discusiones de los años 50’, 60’ y 70’, a una plena presencia en el siglo XXI. Las zonas ocupadas por el narcotráfico, los campamentos de personas en situación de calle, los asentamientos informales manejados por urbanizadores piratas, los desalojos masivos, la demolición de viviendas sociales, los repositorios raciales y étnicos, y las zonas prohibidas por los medios de comunicación, entre otras, configuran diversas formas en que las distintas ciudades del mundo recluyen a buena parte de su población y los territorios que ocupan.

Ante estas situaciones ha habido una doble respuesta: primero desde la academia y luego desde las políticas públicas. Desde la academia, se ha creado y formalizado una poderosa tradición investigativa entorno a la idea de los llamados “efectos de barrio”: esto es, la creencia de que la mera concentración física de la pobreza lleva a la aparición de un sinnúmero de patologías sociales (embarazo adolescente, deserción escolar, inacción juvenil, hogares monoparentales, desempleo, delincuencia, consumo y tráfico de drogas, y un largo etcétera). Dado el amplio volumen de producción de esta tradición científica, y de la legitimidad que ha adquirido en varios círculos, la respuesta desde el mundo político ha sido bastante mecánica: si la concentración de la pobreza está generando problemas, su desconcentración (vía demoliciones o mezclas sociales) podría revertirlos y generar un gran número de beneficios. Sin embargo, dicha respuesta política (ampliamente implementada solo en países desarrollados, hasta ahora) no ha detenido ni revertido los “efectos de barrio” que pretende enfrentar, ni mucho menos ha provisto una mayor justicia social.

Como una perspectiva alternativa a lo aquí planteado, dentro de la investigación que respalda esta conferencia (Fondecyt N° 11150426) estamos estudiando de qué manera las instituciones que participan de los barrios pobres y excluidos (cuya administración se encuentra fuera de ellos), influyen de la producción y reproducción de diferentes problemas sociales, sea por su acción o inacción.

La Conferencia Internacional sobre “Marginalidad Urbana y Efectos Institucionales”, a realizarse los días 11, 12 y 13 de octubre de 2017 en Santiago de Chile, busca debatir más allá de la mera concentración física de hogares pobres, poniendo un foco especial en el rol que juegan las instituciones en el manejo y transformación de la pobreza urbana. En otras palabras, nuestro objetivo es ahondar en el entramado institucional que moldea la marginalidad urbana en términos materiales y simbólicos. Las líneas temáticas de la conferencia apuntan a diversos temas que incluyen la segregación residencial, los efectos de barrio, la acción institucional, la estigmatización territorial, el capital social, los vínculos comunitarios, la inmigración y la etnicidad, y los conflictos socio-espaciales.

 

Afiche verde, español (web)

 

 

 

 

 

 

Afiche rosado, español (web)